Actualidad C3+d

Hay un momento en el desarrollo de cualquier emprendimiento en el que este se enfrenta a la necesidad de venderse. Ese instante en el que el impulso creativo del creador debe salir a la calle y encontrar un mercado para su producto, una dificultad que parece complicarse cuando hablamos de un intangible como la cultura. Allí es cuando el arte y el negocio comienzan a encontrar su espacio ante una simple realidad que los llevará subsistir: el vender.

El trabajo de ir «a tocarle la puerta» a cada cliente puede ser desgastante y algunas veces poco efectivo, especialmente cuando hoy hablamos de mercados globales, razón por la cual se han creado mecanismos que permitan reunir en un mismo espacio a vendedores y a compradores para explorar posibilidades de negocios. Esta dinámica hoy es adaptada por diferentes ferias alrededor del mundo con el fin de conectar diferentes mercados, productores de insumos con transformadores o simplemente para facilitarle a los compradores tener una visión con diferentes opciones a la mano.

Las ruedas de negocios son una herramienta utilizada frecuentemente para este fin. María Mercedes Jaramillo, asesora Senior de la Gerencia de Exportaciones de Servicios de Procolombia, las define como «escenarios de promoción comercial que involucran a un subsector específico en los que se concertan citas o entrevistas de negocios en relación con intereses específicos de oferta y demanda de bienes, servicios e inversiones con miras a lograr nuevas corrientes comerciales o de inversión o fortalecer las existentes».

Ella, junto al equipo de la entidad que representa, frecuentemente utiliza ruedas para diferentes subsectores a través de reuniones uno a uno en las que se invitan compradores internacionales al país o llevando exportadores a otros países para encontrarse con posibles socios comerciales que son contactados a través de las oficinas comerciales de Procolombia en el mundo. Una propuesta que se soporta también en espacios de telepresencia donde puede llevarse a cabo macrorruedas o ruedas de negocios virtuales.

A esta gran estrategia se le suma desde hace unos años el trabajo adelantado con C3+d mediante el cual se organizan espacios para que los emprendimientos culturales del país puedan mostrarse. María Mercedes califica positivamente este trabajo ya que, en su concepto, «le permite a los compradores internacionales conocer la oferta de servicios culturales del país y desarrollar en nuestros empresarios colombianos competencias comerciales, ya que en un corto tiempo deben dejar un mensaje muy contundente para despertar el interés de los compradores».

Un esfuerzo que les ha abierto una visión más amplia a nuestros empresarios y ha propiciado buenos negocios para ellos. Pero más allá de esto se ha generado una consciencia alrededor de la gran importancia de las ruedas de negocios mediante una verdadera apropiación de la metodología. Los empresarios colombianos han aprendido a ser muy directos con su oferta de servicios y en las reuniones con los compradores.

Este trabajo de C3+d ha sembrado una semilla poderosa demostrando que las empresas culturales pueden tener un camino. María Mercedes Jaramillo es contundente al afirmar que «los indicadores que muestra la cuenta satélite de cultura del Dane y Ministerio de Cultura son una evidencia de que hay oportunidades reales y de que la cultura es un motor importante para la economía del país».

Hoy, Colombia tiene empresas creativas que generan negocios millonarios y nuevas ruedas de negocios (como Circulart o Altavoz en Medellín o la Rueda de Negocios de Música y Artes Escénicas en Bogotá, por ejemplo) le han dado una nueva dinámica a nuestro sector cultural. Nuestros emprendimientos ahora se enfrentan al gran reto de fortalecer sus propuestas para poder responder a las expectativas que nuestra cultura genera alrededor del mundo.

Artículo escrito por Santiago Gutiérrez (noviembre de 2015).

Imagen: Rueda de Oportunidades C3+d 2014.